viernes, 8 de febrero de 2013

CONSENSO O TESTIMONIO DE LA VERDAD


Jesús no vino para buscar consenso sino para dar testimonio de la verdad
Benedicto XVI en el Ángelus: Reconocer a Jesús lleva a servirlo en los demás. El "himno a la caridad" de san Pablo distingue el obrar del cristiano
 Benedicto XVI hoy al rezar el ängelus en la plaza de San Pedro, retomando el evangelio del pasado domingo recordó que Jesús no vino para buscar consenso sino para dar testimonio de la verdad y que reconocer a Jesús lleva a servirlo en los demás. Y que el himno a la caridad de san Pablo distingue el obrar del cristiano.
Las palabras del papa después del ángelus
El Evangelio de hoy – tomado del capítulo cuarto de san Lucas – es la continuación de aquel del pasado domingo. Nos encontramos aún en la sinagoga el Nazaret, el pueblo donde Jesús ha crecido y donde todos conocen a él y a su familia.
Ahora, luego de un tiempo de ausencia, Él ha regresado en una manera nueva: durante la liturgia del sábado lee una profecía de Isaías sobre el Mesías y anuncia su cumplimiento, haciendo entender que aquella palabra se refiere a Él.
Este hecho suscita el desconcierto de los nazarenos: por una parte, « Todos daban testimonio a favor de él y estaban llenos de admiración por las palabras de gracia que salían de su boca» (Lc 4,22); san Marcos refiere que muchos decían: «¿De dónde saca todo esto? ¿Qué sabiduría es esa que le ha sido dada?» (6,2).
Pero por otra parte, sus paisanos lo conocen muy bien: «Es uno como nosotros – dicen –. Su reclamo no puede que ser más que presunción» (La infancia de Jesús, 11). «¿No es este el hijo de José?» (Lc 4,22), que es como preguntarse: ¿qué aspiraciones puede tener un carpintero de Nazaret?
Justamente conociendo esta cerrazón, que confirma el proverbio «nadie es profeta en su tierra», Jesús dirige a la gente, en la sinagoga, palabras que suenan como una provocación.
Cita dos milagros cumplidos por los grandes profetas Elías y Eliseo a favor de personas no israelitas, para demostrar que a veces hay más fe fuera de Israel.
A este punto la reacción es unánime: todos se levantan y lo echan fuera, y hasta tratan de lanzarlo a un precipicio, pero Él, con soberana tranquilidad, pasa en medio de la gente enfurecida y se va.
Aquí viene espontáneo preguntarse: ¿cómo así Jesús ha querido provocar esta fractura? Al inicio la gente se admiraba de él, y quizás habría podido obtener cierto consenso… pero justamente este es el punto: Jesús no ha venido para buscar el consenso de los hombres, sino – como dirá a la final a Pilato – para «dar testimonio de la verdad» (Jn 18,37).
El verdadero profeta no obedece a nadie más que a Dios y se pone al servicio de la verdad, listo a responder personalmente. Es verdad que Jesús es el profeta del amor, pero también el amor tiene su verdad. Es más, amor y verdad son dos nombres de la misma realidad, dos nombres de Dios.
En la liturgia de hoy resuenan también estas palabras de san Pablo: «El amor es paciente, es servicial; el amor no es envidioso, no hace alarde, no se envanece, no procede con bajeza, no busca su propio interés, no se irrita, no tienen en cuenta el mal recibido, no se alegra de la injusticia, sino que se regocija con la verdad» (1 Cor 13,4-6).
Creer en Dios significa renunciar a los propios prejuicios y acoger el rostro concreto con el que Él se ha revelado: el hombre Jesús de Nazaret. Y este camino conduce también a reconocerlo y a servirlo en los demás.
En esto la actitud de María es iluminador. ¿Quién más que ella tuvo familiaridad con la humanidad de Jesús? Pero jamás se escandalizó como los paisanos de Nazaret. Ella custodiaba en su corazón el misterio y supo acogerlo una y otra vez, cada vez más, en el camino de la fe, hasta la noche de la Cruz y a la plena luz de la Resurrección. Que María nos ayude a recorrer con fidelidad y con gozo este camino.

viernes, 25 de enero de 2013

ARGENTINA EN LA JMJ 2013


Argentina: Lo que hay que saber para ir a la JMJ de Brasil
Mil voluntarios argentinos en el encuentro mundial juvenil con Benedicto XVI
Por Redacción
BUENOS AIRES, 25 de enero de 2013 (Zenit.org) - El equipo de Pastoral de Juventud de la Conferencia Episcopal Argentina dio a conocer un documento con información general y de utilidad sobre la próxima Jornada Mundial de la Juventud, a celebrarse entre el 23 y 28 de julio de 2013 en Rio de Janeiro, Brasil. 
La información es el resultado de las conclusiones que arrojó el II Encuentro Preparatorio para la JMJ Rio 2013, entre el 25 y 29 de noviembre de 2012 en la ciudad brasileña. La convocatoria reunió a representantes de 75 conferencias episcopales y unas 45 congregaciones y movimientos eclesiales. En este sentido, la Pastoral de Juventud decidió brindar las precisiones acordadas en la reunión. 
La información versa sobre las inscripciones (pagos, protocolos, vinculaciones de grupos y atenciones para discapacitados), alojamiento, seguros, alimentación, transporte, actos centrales, actos religiosos y culturales, voluntarios, catequesis, preparación pastoral, comunicación y la semana misionera, una propuesta novedosa que se desarrollará en la semana previa a la JMJ. 
Inscripciones 
Todos los jóvenes que deseen participar de la JMJ Rio 2013 deberán realizar la inscripción a través de la web oficial. Serán hechas en grupo por medio de un responsable (llamado “responsable de grupo”) y adicionalmente, habrá un “segundo responsable”. Para grupos mixtos se aconseja que haya un responsable masculino y uno femenino. Los grupos deberán tener como máximo 50 peregrinos, incluyendo a los responsables. 
La edad mínima para participar de la JMJ es de 14 años. Menores entre 14 y 18 años deberán tener como acompañante a un responsable adulto (no necesariamente sus padres), que deberá estar inscrito en el mismo grupo. Argentina cuenta con un régimen para salida de menores al exterior, el cual debe ser consultado en el sitio web de Migraciones
Las inscripciones se pueden abonar por medio de transferencia, depósito bancario o tarjeta de crédito. Los depósitos y transferencias sólo se pueden realizar en dólares. Debido a las dificultades para adquirir moneda extranjera en el país, se está estudiando la posibilidad de instrumentar alguna forma de pago alternativa, sobre la cual prevén informar más adelante. 
Quienes utilicen tarjetas de crédito, podrán pagar la totalidad de las inscripciones realizando pagos parciales con diferentes tarjetas (por otro medio de pago esta opción no está contemplada). 
Una vez que el responsable del grupo tenga en su poder el talón de pago de la inscripción de su grupo, no se podrá aumentar el número de miembros del grupo. En el caso en que algún peregrino que ya haya abonado su inscripción no pueda viajar, se le podrá sacar del grupo e ingresar a un nuevo peregrino en su lugar. 
Los sacerdotes deberán inscribirse como peregrinos, seleccionando la opción sacerdotes, durante la inscripción. Luego decidirán si atenderán confesiones durante la JMJ y en caso afirmativo, seleccionarán el idioma. 
Además, se informa que al entrar en Brasil cada peregrino deberá completar un “protocolo de inscripción”. La información requerida se dará a conocer a partir de marzo. 
La vinculación de grupos se hará mediante la plataforma destinada a la inscripción de los peregrinos. Cada grupo cuenta con un ID (identificación) y un nombre. El subgrupo deberá ingresar en el área de solicitar vinculación de grupos e ingresar en el buscador el nombre y el ID del grupo al que se quiere vincular. Será enviada una solicitud al grupo principal, el cual deberá aceptar la solicitud de vinculación. 
Finalmente, en el caso en que un peregrino posea alguna de las dificultades señaladas, ésta deberá constar en el formulario de inscripción. El Sector de Alojamiento está preparado para ubicar en hospedajes debidamente acondicionados a los peregrinos que posean dificultades motoras. 
Alojamiento 
Los peregrinos se alojarán en casas de familia, parroquias, escuelas, polideportivos, casas de fiestas, centros comunitarios y otros locales que sean seguros y cubiertos, los cuales serán divididos entre hombres y mujeres. Los peregrinos no podrán elegir en cuál de estas dependencias alojarse, aunque se prevé ubicar a los visitantes en proximidad a los espacios de catequesis. Los hospedajes serán por regiones lingüísticas y se conocerán entre marzo y junio próximos. 
Si bien se contempla que algunos grupos cuenten con residencia propia, la organización no recomienda alojarse en espacios que no sean oficiales de la JMJ, debido a que las distancias en la ciudad de Rio de Janeiro son extensas y el transporte es deficiente en algunos aspectos. 
Seguro, equipamiento, alimentación y transporte 
El Comité Organizador Local (COL) prevé para los peregrinos un seguro “VIAGEM” (Viaje, en castellano), desde el 23 al 28 de julio o del 26 al 28 de julio, dependiendo de cuántos días participen de la JMJ. En la página web de la JMJ habrá un listado de hospitales y centros de salud donde los peregrinos podrán ser atendidos con este seguro. 
Los “Kits del Peregrino”, tradicional equipamiento que recibe cada participante inscrito en la JMJ, estarán disponibles a partir del 20 de julio, y se podrán retirar en puntos de distribución previamente anunciados. Cada equipamiento incluye una mochila, una camiseta, una cruz, una cantimplora, una gorra, un rosario, el Libro de Liturgia, la Guía del Peregrino, la Guía del Discípulo Misionero y la Agenda Cultural. Sólo podrán ser retirados por el responsable del grupo, con un formulario previamente enviado desde la organización a su correo electrónico, DNI o pasaporte. 
Respecto a la alimentación, cada peregrino recibirá con su mochila unos talones que podrá cambiar por comida en los lugares estipulados. La cartilla incluye desayunos, almuerzos y cenas desde el 23 al 28 de julio inclusive. En cada local de distribución, los menús varían a fin de lograr una nutrición adecuada para las exigencias de la actividad. 
Todo peregrino también recibirá una tarjeta para desplazarse por el transporte urbano terrestre (metro, autobús, tren y transbordador). 
Actos centrales 
En la Playa de Copacabana se celebrará la Misa de Apertura (23 de julio), la Bienvenida al Santo Padre (25 de julio) y el Vía Crucis (26 de julio), mientras que en la localidad de Guaratiba, ubicada a 50 kilómetros de Río de Janeiro, se llevará a cabo la Vigilia con el Santo Padre (27 de julio) y la Misa de Envío (28 de julio). Un dato importante es que en Guaratiba el piso es de tierra y la temperatura a la madrugada puede alcanzar los 13º C. 
Los grupos no tendrán un lugar previamente definido en los actos centrales, con lo cual, aquellos que lleguen antes serán los que queden más adelante. Durante la Vigilia y la Misa de Envío habrá sectores diferenciados para los peregrinos inscriptos y para los no inscriptos. 
Todos los actos centrales contarán con una traducción en seis lenguas (castellano, inglés, italiano, alemán, francés y polaco). Esta traducción estará disponible en una frecuencia de radio FM, que podrá ser sintonizada por una radio portátil o celular. 
Voluntarios 
La organización de la JMJ seleccionará a 7.500 voluntarios internacionales con diferentes capacidades técnicas. Hasta el momento, Argentina tiene seleccionados alrededor de mil voluntarios, siendo el país extranjero con mayor cantidad de voluntarios seleccionados. 
Para poder ser voluntario de la JMJ se deberá enviar correctamente la documentación que el Sector de Voluntarios requiera y abonar la contribución, estimada en trescientos reales. El abono contemplará un seguro, un equipo de voluntario, alimentación, transporte y hospedaje en toda su estadía, que incluye un periodo de entrenamiento que inicia el 15 de julio de 2013. 
Catequesis 
Los lugares donde se brindarán las catequesis serán cercanos a los alojamientos de los peregrinos. Estarán distribuidos por lengua, pudiendo asistir a una misma catequesis peregrinos de distintos países que compartan el mismo idioma. 
Las catequesis estarán a cargo de diferentes obispos, los cuales se ofrecen a la hora de la inscripción. Los temas sobre los cuales se trabajará, se enviarán a los obispos responsables a partir de marzo de 2013. 
Preparación Pastoral 
El Sector Pastoral de la JMJ está organizando una “Feria Vocacional”, que se llevará a cabo en la Plaza General Tibúrcio. Con este espacio se busca que los jóvenes puedan encontrar respuestas si experimentan una inquietud vocacional. En estas actividades, diferentes movimientos y congregaciones aprovechan para armar puestos y dar a conocer sus carismas y propuestas. 
Semana Misionera 
Impulsados por las conclusiones del documento de Aparecida, elaborado por el Consejo Episcopal Latinoamericano (CELAM), se invita a los jóvenes de todo el mundo a misionar en las diferentes diócesis del Brasil. Los obispos brasileños resaltan la importancia de participar en la actividad (previa a la JMJ) a fin de ayudar a la tarea eclesial en el país y asimismo nutrir al peregrino con otras realidades de vivencia de la fe. 
Quienes participen tendrán momentos de oración y meditación, actividades de solidaridad misionera con la juventud local y los peregrinos, apoyando campañas y realizando acciones colectivas, y además, contarán con una experiencia cultural de enriquecimiento en la diversidad. 
Esta iniciativa se desarrollará en todas las diócesis del Brasil, independientemente de que reciba peregrinos extranjeros o no. Para más información puede escribirse a semanamissionaria@cnbb.org.br

viernes, 21 de diciembre de 2012

El cura Brochero será Beatificado


El cura Brochero será beatificado
Tras la aprobación de un milagro, podría ser proclamado beato a fines de 2013
CIUDAD DEL VATICANO, jueves 20 diciembre 2012 (ZENIT.org).- Benedicto XVI aprobó esta mañana la promulgación del decreto sobre el milagro atribuído al venerable José Gabriel del Rosario Brochero, sacerdote cordobés que vivió entre 1840 y 1914. Con ello, se abre la vía a la beatificación, que se espera tenga lugar hacia fines de 2013.
La noticia se dio a conocer tras recibir el santo padre en audiencia al cardenal Ángelo Amato, prefecto de la Congregación para las Causas de los Santos.
Durante la mañana, el papa aprobó también la promulgación del decreto sobre las virtudes del papa Pablo VI, Giovanni Battista Montini. En el mismo documento se aprueban los martirios y milagros atribuidos a diversos cristianos ya elevados a la gloria de los altares o en camino a la canonización.
El proceso de canonización del conocido popularmente como "cura Brochero" se inició en la década de los 60 del siglo XX. La certeza de la beatificación quedó sellada despues que una junta médica convocada por el Vaticano llegara a la conclusión que la recuperación de un niño, tras un accidente de tráfico, excedió la explicación científica. "Siete médicos dijeron que la curación del nene fue milagrosa", explicó en una entrevista monseñor Santiago Olivera, obispo de Cruz del Eje y delegado episcopal para las Causas de los Santos en la Argentina. 
Tras conocer el informe de los profesionales de la salud, los teólogos de la Santa Sede votaron en forma positiva, sin elevar objeción al presunto milagro. Así, la Congregación de las Causas de los Santos entregó meses atrás su veredicto al Papa, a la espera de la firma del decreto de beatificación.
Brochero, discípulo misionero de Jesucristo
Nació el 16 de Marzo de 1840 en un paraje llamado “Carreta Quemada” en las cercanías de Santa Rosa del Río Primero, provincia de Córdoba, siendo bautizado al otro día de su nacimiento en la parroquia de Santa Rosa. A los 16 años entró en el Seminario Mayor de Córdoba “Nuestra Señora de Loreto”, donde recibió su formación sacerdotal, y en las aulas de la Universidad de Córdoba cursó sus estudios filosóficos y teológicos. Fue ordenado presbítero el 4 de noviembre de 1866 por el obispo José Vicente Ramírez de Arellano y dijo su Primera Misa en la Capilla del Seminario en la festividad de Nuestra Señora de Loreto. Fue nombrado prefecto de Estudios del Seminario e inició su vida pastoral en la catedral de Córdoba. En 1869, se recibió de Maestro en Filosofía por la Universidad y en noviembre de 1869 el obispo lo destinó a Traslasierra a hacerse cargo del Curato de San Alberto. Más tarde es nombrado Párroco de Villa del Tránsito, actualmente Villa Cura Brochero, desde donde desplegó su intenso ministerio pastoral. Murió leproso y ciego en esa Villa el 26 de enero 1914, a los 74 años de edad.
Un rasgo típico de su vida sacerdotal fue la presentación del Evangelio mediante un lenguaje vívido y cercano a la comprensión de la gente sencilla. Su preocupación estuvo en iluminar la vida de sus fieles a partir de la Palabra de Dios no de forma general y abstracta sino aplicada a las circunstancias concretas de la vida. Durante sus cabalgatas y viajes se entregaba también a la oración silenciosa y continua de donde más tarde brotaría su predicación. Sus ratos largos orando delante de la Eucaristía como así también su amor y devoción a la Virgen María, le dieron esa profundidad que es propia de la palabra que brota de la contemplación y que luego se expande en la acción apostólica. Convencido de que los Ejercicios Espirituales de san Ignacio de Loyola eran un medio excelente para llevar a sus fieles a Dios, se convirtió en un gran propulsor de los mismos. A tal fin construyó con sus fieles una Casa de Ejercicios en donde llegaron a darse tandas hasta de 800 participantes cuyo fruto más notable e importante fue el cambio de vida de muchísimos hombres y mujeres. Estos "baños del alma", como denominaba a los Ejercicios Espirituales ignacianos, le llevó a predicarlos también en otras partes del país (Santiago del Estero, Tucumán) y a los presos de la Penitenciaría de Córdoba . 
En cada una de las etapas de su vida sacerdotal, el Cura Brochero se interesó también por el desarrollo socioeconómico de sus fieles, la enseñanza, los caminos, el ferrocarril. Su corazón sacerdotal se volcó siempre en el servicio hacia los más necesitados. Por esta razón, estuvo dispuesto a golpear todas las puertas y a buscar a todos aquellos que puedan darle una mano a fin de conseguir los medios temporales necesarios para que sus feligreses alcanzaran una vida más digna y cristiana. Sus gestos sacerdotales procedían del amor de Cristo Pastor que busca al hombre necesitado de paz y de perdón, de justicia, de verdad. Todo aquel que reclamaba su presencia sacerdotal (particularmente los enfermos y moribundos cuya atención normalmente requería el recorrido de decenas de kilómetros a caballo) hallaron en él al ministro de Dios siempre dispuesto a servirles hasta el fin: “Yo me felicitaría si Dios me saca de este planeta sentado confesando y predicando el Evangelio". Brochero conoció también el dolor de las pruebas en su intensa vida apostólica: críticas e incomprensiones de algunos sacerdotes, religiosas y fieles; indolencia de algunos gobernantes ante sus pedidos de colaboración (particularmente su sueño irrealizado del ferrocarril) y finalmente, su lepra. 
Mirando su vida hallamos reflejado un ejemplo viviente para todo sacerdote y un ejemplo concreto y profético de lo que nuestro pueblo anhela ver realizado en sus pastores. Ya lo señalaba un periodista en un artículo escrito en un diario cordobés en 1887: "Es un hombre de carne y huesos: dice misa, confiesa, ayuda a bien morir, bautiza, consagra la unión matrimonial, etc. Y sin embargo es una excepción: practica el Evangelio. ¿Falta un carpintero? Es carpintero. ¿Falta un peón? Es un peón. Se arremanga la sotana en donde quiera, toma la pala o la azada y abre un camino público en 15 días, ayudado por sus feligreses. ¿Falta todo? ¡Pues él es todo! y lo hace todo con la sonrisa en los labios y la satisfacción en el alma, para mayor gloria de Dios y beneficio de los hombres, y todo sale bien hecho porque es hecho a conciencia. Y no ha hecho solamente caminos públicos: Ha hecho también una buena Iglesia. Ha hecho, además, un gran colegio... ¡y todo sin subsidio de la Provincia, sin erogación por parte de los miembros de la localidad! ¡Lo ha hecho todo con sus propias garras! ¿Milagro? No. La cosa es muy sencilla. Es cuestión de honradez y voluntad. En otros términos: es cuestión de haber tomado el apostolado en serio, como lo ha tomado el cura Brochero". 
Otro rasgo de su estilo sacerdotal fue la clara conciencia de que Dios es la fuente auténtica de la dignidad humana y por tanto predicar a Cristo es llevar a todo hombre a una vida más digna y humana. Esta convicción lo llevaba a que en su acción pastoral siempre estuvieran unidos vida en Dios y vida humana más plena. En su mente y corazón de pastor, evangelización y promoción humana formaban un binomio inseparable. A diferencia de muchos sacerdotes de su época, entendió su misión de manera amplia, integral, sin limitarse a lo sacramental, llegando a alcanzar horizontes que aún hoy sorprenden por su audacia, intensidad y amplitud. Su celo evangelizador lo llevó a mejorar las condiciones de vida de sus feligreses: telégrafos, correos, escuelas públicas, caminos, tramitación para conseguir el ferrocarril, promoción del turismo en la zona, proyectos de construcción de un dique, cultivo de peces para alimento de su gente, educación de la mujer a través de la fundación del colegio de niñas con la invalorable cooperación de las Esclavas del Corazón de Jesús. 
El Episcopado Argentino en enero de 1964 --en pleno Concilio Vaticano II- expresó a través del cardenal Antonio Caggiano su adhesión a la figura de Brochero: “Como todos los grandes hombres, Brochero fue un ‘precursor’. Se adelantó a las ideas de su tiempo y a los métodos pastorales y misioneros de entonces, buscando nuevas maneras de transmitir íntegramente el mensaje cristiano. De un humilde pueblo de escasa vida espiritual, hizo una auténtica parroquia cuya irradiación espiritual todavía hoy continúa en toda la provincia de Córdoba. Se ocupó tanto del ‘cuerpo de su parroquia’ (cuidados a los necesitados, obras de caridad y misericordia, mejoras materiales en iglesias, caminos, proyecto de ferrocarril, etc.) como del ‘alma’ de la misma (enseñando, predicando, orando, convirtiendo con la palabra y el ejemplo). Amó a su parroquia hasta el fin y dio su vida por ella. Dios quiso que se inmolara en el más doloroso sacrificio, contrayendo la más penosa de las enfermedades: la lepra, en el decurso de las tareas apostólicas. Pero ni esta enfermedad ni la pérdida de la vista que la siguiera, fueron obstáculo para que el Cura Brochero fuera ‘cura hasta el final’, edificando su parroquia hasta el último día de su vida, con su oración, su Misa, su ejemplo, su caridad”. 
Por todo esto, los obispos de la provincia de Córdoba afirman que la beatificación del Padre José Gabriel Brochero "es una gracia también para toda la Iglesia que está en la Argentina y para la Iglesia Católica toda. En el misterio de la comunión de los santos, todos crecemos en la Iglesia cuando alguien como el Cura Brochero, vive en plenitud el Evangelio de Jesucristo. En esta espiritualidad de comunión la Iglesia se convierte en testimonio viviente de la Pascua de Cristo".
"Quiera Dios concedernos que todos en la Iglesia --y de manera especial los sacerdotes- recibamos a través de este hecho de gracia que será la Beatificación de Brochero, una profunda invitación a la santidad a la que la vida de Brochero ciertamente nos interpela a través del ejemplo de su vida entregada", añaden.
"Ponemos estos deseos en las manos de nuestra Madre Purísima, a la que tanto amó y veneró José Gabriel del Rosario Brochero", concluyen.
Para más información se puede visitar www.curabrochero.org.ar.

miércoles, 19 de diciembre de 2012

Cómo explicar la Navidad a los niños



Columna de orientación de catequesis

Por Rachel Abdalla

A todo niño le gusta aquello que le es propio, o sea ver la realidad en la óptica pura e inocente de los hechos que presencia y de los deseos que siente, principalmente aquellos que están asociados a la alegría. Por eso, debemos presentar Jesús a los niños de modo alegre y con equilibrio, y para su tamaño.

Con base en las enseñanzas que Jesús nos dejó en los evangelios, todo lo que se habla debe tener una connotación verdadera, sin bien es necesario colocarlo de modo lúdico, o sea en el lenguaje que circunda y en el que participa el niño, creando así un vínculo entre aquello que oye y vive.

Al hablar a los pequeños sobre el nacimiento de Jesús, los padres y catequistas pueden hacer una correlación de este día con el nacimiento de ellos, recordando la alegría y la emoción, la preparación y la expectativa de la llegada de un niño al mundo. Aquí, en Navidad, de un pequeño muy especial, porque es el Hijo de Dios.

Cuando el ángel Gabriel le anuncia a María que ella será la madre del Hijo de Dios, inicia con la palabra griega khaire que significa 'alégrate', ¡porque la novedad que trae es motivo de mucha alegría! ¡Va a nacer un niño, un niño viene al mundo! Es pues con esa misma alegría del ángel al anunciar a María la venida de Jesús, es que nosotros debemos también anunciarlo al mundo y especialmente a los niños

¿Pero, dónde está la alegría? ¿Cómo mostrarla a los pequeños?

El motivo de alegría para María era tener al Señor en su vientre y para nosotros es el hecho que Jesús ha nacido entre los hombres.

Con relación a los niños podemos introducirlos en el contexto de la familia, de los amigos, de los parientes, como una relación de amor entre todos.

¡Al final de cuentas ser feliz es tener un encuentro con el amor! Dios es amor y nosotros nos encontramos con este amor en la persona de Jesús. Al mostrar a Jesús como un niño estamos colocándolo en el mismo contexto en que viven los los pequeños.

Es interesante, en este proceso evangelizador, despertar en ellos alguna otro inquietud sobre el Niño Jesús: por ejemplo hablar de cómo Él nació; que lloraba, pero que también sonreía; cómo serían sus facciones a partir de las características de su pueblo; cuándo comenzó a caminar, lo que le gustaba comer, quiénes eran sus amiguitos, cuál era su broma preferida... finalmente, describir situaciones simples que no interfieran en la verdad y puedan ser presentadas conforme a la expectativa del niño y de su edad, puesto que Jesús era un niño, común aún siendo Dios, y creció como todos nosotros dentro de una realidad humana y limitada. Así, ellos crecerán con Jesús, gradualmente, de modo simple y natural.

¡Este tiempo de la Navidad, hablemos sobre Jesús y enseñemos el amor a los niños, con la alegría que ellos tienen! ¡Es un lenguaje que ellos entienden!

¡Feliz Navidad!

Traducido del portugués por H. Sergio Mora

*Rachel Leemos Abdalla es fundadora y presidenta de la Asociación Católica Pequeñitos del Señor y su representante en el programa de la Radio Brasil, 'Pueblo de Dios' de la archidiócesis de Campinas.

Y en dicha diócesis es coordinadora de la catequesis familiar de la parroquia Nuestra Señora de los Dolores y operadora en 'Ambiente Virtual de Formación'.
ZENIT

martes, 11 de diciembre de 2012

Rosario Mundial de Navidad


Invitamos al Rosario Mundial de Navidad


Como todos los años, la Fundación Hijos del Corazón Inmaculado de María y el Grupo Rosario Mundial, invitan a todos sus adherentes y amigos a inscribirse en el Rosario Mundial de Navidad.

El rezo del Rosario es a las 7 de la tarde de la hora local de cada uno, en cualquier parte del mundo donde esté, para hacer, durante 24 horas, un lindo regalo de Navidad a Jesús, María y José.

Buenos Aires, 8 de Diciembre de 2012

Querido amigo en Jesús y María:

La oración que María ama con predilección es el Santo Rosario y en sus numerosas apariciones, nos invita siempre a recitarlo, para unirse a los que lo rezan.

El Santo Rosario es una oración que une las voces de la Iglesia y de la humanidad porque se hace en nombre de todos.

Por eso lo invitamos a rezar el Rosario a las 7 de la tarde de su hora local del 24 de Diciembre, en cualquier lugar del mundo donde esté. De esta manera, será una cadena de Rosarios durante 24 horas.
La intención de este Rosario Global es hacerles un lindo regalo de Navidad a Jesús, María y José.
Díganos desde qué país y ciudad participará para después contarle qué otros lugares se unieron en oración.

Que el Niño Jesús, María y José nos bendigan.

Ing. Julián Ganzabal (h)
Fundación Hijos del Corazón Inmaculado de María

Ing.Marcelo de Arrechea
Grupo Rosario Mundial