miércoles, 17 de octubre de 2012
martes, 9 de octubre de 2012
domingo, 30 de septiembre de 2012
SABER CALLAR
PARA REFLEXIONAR EN FAMILIA
Es todo un arte el saber callar: cuándo, donde y cómo se debe callar. Ese arte no lo enseña ni la ciencia, ni la reflexión sino la propia vida.
Más te arrepentirás de hablar que de callar; aunque a veces será una verdadera obligación que hables y callar entonces será para ti vergonzoso.
Calla cuando debes callar; jamás hables cuando no debas hablar o cuando no sea prudente que hables; espera le momento oportuno, para que entonces tu palabra sea beneficiosa; mientras tanto, conserva tu silencio.
Calla cuando te halles nervioso, apasionado, no dueño de ti mismo, muy irritado o indignado; no es el momento, no es la circunstancia propicia para que hables; en esos casos el silencio es la única actitud que puedes tomar; si hablas, te arrepentirás tarde o temprano; ¿para qué hacer algo de lo que luego deberás arrepentirte?
Calla, pero que tu silencio no sea hostil, sino amable; que calle tu boca, pero que tu rostro hable con la sonrisa de la bondad y de la comprensión.
“Todo tiene su momento y cada cosa su tiempo bajo el cielo…su tiempo el callar y su tiempo de hablar” Ecle. 3, 1-7. Trastocar los tiempos no es prudente y a nada positivo conduce.
“Los cinco minutos de Dios” Alfonso Milagro
Después de leer el texto, en familia, lo comentamos y cada uno trata de sacar un propósito para realizar.
Respondemos:
1- ¿Qué les pareció el texto?
2- ¿Qué fue lo que más les gustó?
3- ¿Les parece importante poner en práctica lo que dice?
4- ¿Por qué?
Es todo un arte el saber callar: cuándo, donde y cómo se debe callar. Ese arte no lo enseña ni la ciencia, ni la reflexión sino la propia vida.
Más te arrepentirás de hablar que de callar; aunque a veces será una verdadera obligación que hables y callar entonces será para ti vergonzoso.
Calla cuando debes callar; jamás hables cuando no debas hablar o cuando no sea prudente que hables; espera le momento oportuno, para que entonces tu palabra sea beneficiosa; mientras tanto, conserva tu silencio.
Calla cuando te halles nervioso, apasionado, no dueño de ti mismo, muy irritado o indignado; no es el momento, no es la circunstancia propicia para que hables; en esos casos el silencio es la única actitud que puedes tomar; si hablas, te arrepentirás tarde o temprano; ¿para qué hacer algo de lo que luego deberás arrepentirte?
Calla, pero que tu silencio no sea hostil, sino amable; que calle tu boca, pero que tu rostro hable con la sonrisa de la bondad y de la comprensión.
“Todo tiene su momento y cada cosa su tiempo bajo el cielo…su tiempo el callar y su tiempo de hablar” Ecle. 3, 1-7. Trastocar los tiempos no es prudente y a nada positivo conduce.
“Los cinco minutos de Dios” Alfonso Milagro
Después de leer el texto, en familia, lo comentamos y cada uno trata de sacar un propósito para realizar.
Respondemos:
1- ¿Qué les pareció el texto?
2- ¿Qué fue lo que más les gustó?
3- ¿Les parece importante poner en práctica lo que dice?
4- ¿Por qué?
AQUÍ ESTOY, SEÑOR, HAZ DE MÍ LO QUE QUIERAS.
AQUÍ ESTOY, SEÑOR
Cristo amigo,
En estos momentos me hallo ante Ti
Comenzando estas CONVIVENCIAS de la que no se cómo voy a salir.
Aún no sé muy bien lo que significan, ni lo que pueden ayudarme,
ni lo que pueden comprometerme, pero quiero decirte que necesito cambiar.
No estoy contento con mi modo de ser, ni con mi modo de pensar y actuar,
con mi modo de amar.
Si, Cristo, Amigo, necesito cambiar y creo que en estas convivencias
puedes echarme una mano.
¡Me gustaría encontrarme conmigo mismo...!
con mis compañeros, con lo que de verdad son, no con lo que aparentan ser.
Me encantaría encontrarme con su bondad;
Me encantaría encontrarme con su sinceridad, con su fe.
También me gustaría mucho encontrarme contigo, Jesús.
Aunque tengo que confesarte que me das miedo.
Miedo porque no te conozco bien,
miedo porque pienso que vas a exigirme demasiado;
miedo porque vas a pedirme caminar hacia mi conversión,
hacia el mundo desconocido de la paz interior,
y, quizás, hacia la respuesta a tu llamada.
Pero, mira, Señor, creo que tengo que arriesgarme de una vez por todas.
¡Ya está bien de tanto “Bacile” estúpido,
de tanto mogollón de tonterías,
de tanta y tanta superficialidad!
Ya es hora de empezar a comportarme como un joven de verdad:
con valentía y sin egoísmos,
Cristo, Amigo
Ayúdame a tomarte en serio en estas Convivencias.
A participar de ellas con las manos vacías, tendidas hacia tu Cruz,
para que las llenes de tu Paz.
Ayúdame a ser disponible
abierto a tu Palabra,
a tu Presencia,
a lo que quieras pedirme.
AQUÍ ESTOY, SEÑOR, HAZ DE MÍ LO QUE QUIERAS.
¿Eres la mujer de tu vida?
¿Eres la mujer de tu vida?
Con la que se sientan orgullosas de caminar, satisfechas, felices, la mujer con la que al final de la vida se pudieran decir “encontré mi ideal”
Comienza un año más y con el vienen los momentos de reflexión en los que se revisa todo lo bueno y no tan bueno que ha sucedido en el año anterior. Se recaba lo que se alcanzó, los fracasos, los proyectos para el siguiente año y la ilusión. Se fijan nuevas metas o propósitos de año nuevo, que comúnmente terminan por olvidarse para el siguiente mes. Todo eso hace siempre mejor a la persona pero ¿Qué tal si las mujeres pensaran en ser La Mujer de su vida? Con la que se sientan orgullosas de caminar, satisfechas, felices, la mujer con la que al final de la vida se pudieran decir “encontré mi ideal”. No es fácil la tarea pero es bastante sencilla, tres pasos pone San Agustín para poder llegar a alcanzarlo:
“Conócete, acéptate y supérate”.
Si todas las personas siguieran estos pasos no habría necesidad de nuevos propósitos fallidos, que se interrumpen por que no se les encuentra un sentido que vaya orientado realmente hacia una meta final. Aquí una descripción breve de lo que sería la aplicación de cada uno. Conocer realmente lo que significa ser Mujer. Leer, investigar, ir a la fuente, ahí es donde cualquier mujer puede realmente formar un concepto de lo que verdaderamente significa ser mujer o el denominado genio femenino. Las fuentes recomendadas son las clásicas, las de la propia religión, ya que existen muchas corrientes de pensamiento modernas que han desvirtuado y mutilado características únicas de la mujer como la maternidad o la capacidad de ser humanizadoras, con el propósito de hacer una “especie homogénea” con los hombres, privando a la mujer de sacar su máximo potencial. En el conocer a la mujer se verá todo con lo que naturalmente es atribuida, tanto física como psicológica y espiritualmente. Es importante tomar todas y cada una de las características como parte de un paquete precioso, valorarlas y apreciarlas, para poder comprender -en un concepto total y no mutilado- lo que significa ser mujer. Aceptarse con todas las posibilidades y limitaciones. Después de conocerse viene la aceptación de cada una de las propias características. Todo lo que es la mujer es hermoso y sirve para un propósito que únicamente ella puede realizar aquí en el mundo. Este descubrimiento de la misión de cada una de las mujeres y el encuentro con ella misma es lo que comienza a dar sentido a su vida, de lo que tiene que hacer y hacia dónde tiene que dirigirse. De este punto se desprenderán todas las metas y los logros que querrá alcanzar, no habrá necesidad de inventarse nuevos cada año porque serán los mismos para alcanzar la meta final y todos tendrán un sentido que trascenderá. Superarse cada día por alcanzar el ideal de mujer. Y al final vendrá la superación, diaria, constante, de modo que se pueda llegar al ideal de mujer que se fijó en su corazón, que encerrará como un tesoro y que cuando lo alcance saldrá como luz. Esa luz será imposible de ocultar, irradiará a las demás personas y todas y cada una de ellas quedarán asombradas de la belleza interior y exterior que esa mujer ha alcanzado. Algunas personas querrán apagarla, otras pretenderán ignorarla pero aquellas mujeres y hombres que estén en el proceso de su ideal la verán y sentirán la confianza y el ánimo de seguir igualmente adelante. Este ideal de mujer no termina, se es no se tiene, es un estilo de vida, un modo de ser que lleva a la felicidad plena y real, que puede comenzar desde hoy si una mujer así lo desea y puede durar toda la vida. Mis mejores deseos para el 2007 que comienza, esperando que cada una de las mujeres del mundo sea la mujer de su vida.
Gabriela Carrillo
Suscribirse a:
Entradas (Atom)